El Trasatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP), un acuerdo urgente y necesario

El Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP) es un ambicioso acuerdo comercial y de inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea, dos gigantes del comercio que representan 810 millones de consumidores y generan la mitad de la producción mundial. El acuerdo que se está negociando actualmente tiene como grandes objetivos promover la competitividad, el crecimiento, la inversión y el empleo en ambas economías a través de la eliminación de aranceles, la simplificación de los procedimientos aduaneros y la cooperación en materia de reglamentos que permitirán una mayor, más innovadora y competitiva oferta de bienes y servicios para empresas y consumidores de ambos lados del Atlántico.

 

La Cámara de Comercio de EE.UU. en España, AmChamSpain, reivindica el TTIP como uno de los proyectos más importantes, necesarios y urgentes que se están construyendo actualmente entre ambas economías. Para Jaime Malet, presidente de AmChamSpain, “una mayor aproximación económica entre Europa y EE.UU. es una cuestión que figura en la agenda de nuestra institución desde hace más de una década. La contribución de AmChamSpain a este proceso se ha materializado en multitud de ocasiones a través de artículos de opinión, de Position Papers enviados a las autoridades españolas y europeas, de nuestra participación en muchos de los principales eventos internacionales y en la organización de seminarios, el primero de ellos en el año 2007, que reunió autoridades europeas y estadounidenses justo después de que la idea de avanzar en la integración transatlántica tomase forma tras la presidencia alemana de la Unión Europea y, un segundo, organizado en junio de 2014. Nuestra contribución continuará, sobre todo porqué es nuestro deber mostrar las ventajas de este gran acuerdo, informar adecuadamente a la opinión pública y a los gobernantes y, además, porqué una vez ratificado el tratado vigilaremos que se implemente adecuadamente”.

 

La entrada en vigor del TTIP conducirá a la UE a elevar su PIB un 0,5%, que se traducirá en un incremento productivo de 120.0000 millones de euros anuales; en una mejora de la renta per cápita europea superior al 3%; y en la creación de 1.300.0000 nuevos puestos de trabajo. El traslado a la economía de España de los beneficios del acuerdo transatlántico también reflejan unas cifras muy generosas: un incremento del PIB del 6,6% y la creación de más de 140.000 puestos de trabajo. No solo las grandes empresas se beneficiaran del TTIP. El acuerdo atiende especialmente las necesidades de las pymes, columna vertebral de las economías de la UE y EE.UU., que hasta la fecha batallan con diversas normativas y legislaciones que encarecen y dificultan sus exportaciones. El acuerdo transatlántico permitirá agilizar y facilitar las transacciones comerciales de las pymes de ambos territorios y posibilitará que muchos pequeños empresarios puedan explorar nuevas oportunidades de negocio a través del Atlántico por primera vez.

 

El gran tratado comercial y de inversión bilateral, además de generar un impacto en la economía global de alrededor de 73.000 millones de euros, tendrá una enorme influencia en las futuras reglas del comercio global. La convergencia de las normativas comerciales transatlánticas influirá sin duda en el estableciendo de estándares a nivel mundial en áreas tan importantes como la seguridad del producto, el medio ambiente, la contratación pública, los derechos de propiedad intelectual y la inversión. En la economía global, el TTIP también es necesario y urgente.

 

Desde AmChamSpain refutamos las voces que cuestionan el TTIP afirmando que su objetivo es reducir los niveles de regulación europea y estadounidense. Todo lo contrario. El TTIP establecerá mecanismos que permitan la compatibilidad entre las normativas y las legislaciones de ambos lados del Atlántico con un único objetivo: fortalecer ambas economías, eliminar discriminaciones por cuestiones regulatorias, facilitar los flujos comerciales entre ambos mercados para las empresas con especial atención a las pymes europeas y estadounidenses, fortalecer la estabilidad financiera transatlántica, garantizar el flujo de datos transfronterizos, la innovación y los derechos de propiedad intelectual, y apoyar y proteger las inversiones garantizando un amplio marco de seguridad jurídica.

 

“El TTIP favorecerá el crecimiento de las economías estadounidense y europeas, les dará un mayor anclaje y estabilidad, estandarizará los patrones de comercio e inversión en todo el mundo pero, sobre todo, mejorará la vida de los ciudadanos europeos y estadounidenses, creará empleo y reducirá la carga burocrática para nuestras pymes”. Jaime Malet resume con estas palabras la importancia y la urgencia de un acuerdo transatlántico histórico.